martes, 27 de noviembre de 2012

Votar sense matisos

No valoraré els resultats perquè ja hi ha qui ho pot fer des de la credibilitat i el rigor. Però sí que vull discutir, precisament, algunes premisses incloses en les valoracions que porto sentint des de diumenge a la nit i que li presumeixen a la societat catalana qualitats i capacitats que no té. Ni la catalana ni cap. És més aviat una anàlisi periodística de com, a dins del sector, tendim a interpretar els resultats electorals.

lunes, 12 de noviembre de 2012

No me conformo

Foto: @JoanAlfonsLopez
Que sirva de algo. Ya sirvió de mucho, ojo. Porque ganar siempre vale tres puntos, que además en este caso sacaron al Nàstic de la humillante zona de descenso a Tercera División. Y la alegría de ganar y de hacerlo ante el Reus ha provisto de algo de orgullo, moral y optimismo a unos aficionados que viven una eterna caída libre desde hace seis años.

No entraré a analizar cómo jugó el Nàstic porque en partidos así siempre he pensado que la película se mueve en un espectro más bien anímico. Aunque es evidente que, pese a la victoria, el equipo de Javier Salamero no dio ningún recital y tiene un margen de mejora no sólo potencial sino exigible.

martes, 9 de octubre de 2012

El Concurs de les mil sensacions


Unes hores després, m’atreveixo a dir la meva sobre el Concurs de Castells 2012. Ho aniré fent per parts.

1.- M’agrada el Concurs en dos dies. Dissabte vaig gaudir d'un espectacle excepcional, amb gairebé totes les colles provant els seus màxims, en molts casos màxims històrics, donant valor a la plaça i a l’actuació amb independència de que sigui formalment un concurs. Un orgull, com a tarragoní, que per a les colles en general sigui un premi venir a actuar a casa nostra. Una llàstima la manca de públic, però em consta que l’organització té clar que cal millorar-ho i per la propera edició confio que estarà solucionat. Em preocupa, però, que a mitja setmana l’alcalde digués que s’havien venut 5.000 entrades per dissabte i després l’aspecte de la grada fos aquell. Trobo impossible, honestament, que per allà hi arribessin a passar 5.000 persones, fins i tot comptant que moltes només es devien quedar una estona. Costen d'entendre, doncs, les paraules de Ballesteros.

2.- Més enllà de la valoració de cada colla, el Concurs d'aquest any m’ha semblat que contenia un missatge per als anti-Concurs, que òbviament tenen tot el dret a seguir sent-ho. Però trobo simptomàtic, com a paradigma de què l’actuació ha canviat, el comportament de les colles vallenques en cinquena ronda. Que les dues colles de Valls arribin empatades a la darrera ronda el dia del Concurs i que totes dues, tenint castells superiors assajats, passin ronda per no estirar més el braç que la màniga, trenca amb tots els tòpics sobre el Concurs i sobre les colles vallenques.

domingo, 26 de agosto de 2012

"Només estem de pas"

Queden tot just set hores per a l’inici del nostre any a l’infern, una temporada per a purgar massa pecats acumulats però que, ben canalitzada, pot acabar sent fins i tot beneficiosa per a la història del Nàstic.

Comença aquesta tarda una temporada dolorosa, sí, però alhora il·lusionant. Un any que, esperem, ens ha de convertir altre cop en un col·lectiu sa, optimista, d’autoestima alta. Un any en què hem de recuperar les victòries i les alegries com a rutina.

Kiko Ramírez, el día de la presentación del equipo. Foto: Nàstic

lunes, 13 de agosto de 2012

Por autovía no les viene nada


Venía hoy por la AP-7 desde Burriana hacia Tarragona (sentido norte, para quienes no conozcan las dos metrópolis) cuando, como cada vez, me he vuelto a indignar y he decidido al fin denunciarlo, aunque sólo sea por aquí.

Tengo por costumbre, cuando cubro ese trayecto, tomar la salida en L’Hospitalet de l’Infant y a partir de ahí continuar la marcha hasta Tarragona por la nueva autovía A-7 (sí, pocas y en breves tramos, pero las autovías gratuitas también existen por aquí). De ese modo, sin renunciar a conducir por una vía rápida de dos carriles por sentido, te ahorras lo que cuesta el peaje de la autopista de los últimos 30 kilómetros. Uno de esos trucos que algún familiar, o ese amigo espabilado que todos tenemos, nos cuenta poco después de que esté disponible y que uno incorpora de inmediato a su catálogo de costumbres.

Lo indignante del caso, y la fotografía lo demuestra (no sé cuándo la tomaron los del Google Maps, pero doy fe de que hoy el cartel decía lo mismo), es que sólo los que conocemos ese “truco” podemos disfrutarlo, porque la señalización de la autopista en ningún momento advierte al conductor de que en esa salida, la 38, la de L’Hospitalet, entre otros destinos y carreteras, puede encontrar un enlace directo con la A-7. Ni la menciona. Ni en el cartel de la foto, ni en ninguno de los anteriores que anuncian la salida.

El cartel de la salida 38. Ni rastro de la A-7.
No hablo ya, y sería lo justo, lo eficiente, lo propio de una infraestructura con supuesta vocación de servicio público en un país del Primer Mundo, de que en esos carteles se expusiera bien claro que desde ahí hay autovía gratuita hasta Tarragona. Es que ni siquiera aparece telegráficamente el símbolo A-7 en blanco sobre fondo azul, lo mínimo para que conste que por ahí pasa una autovía. Y repito: no es que la autovía esté a unos pocos kilómetros. Es que tal como uno sale de la AP-7 desemboca en la rotonda de acceso a la A-7. Directamente. Es lo primero que te encuentras. Dejo el mapa para que quede claro. Pues no. En el cartel, como si no existiera. Y así lleva más de un año.

La evidencia es tal, la omisión es tan manifiesta, tan aberrante, tan llamativa, que sólo puede achacarse a la mala fe, al deseo de ocultar información para ganar unos cuantos euros más, por si los que ya se embolsan fuesen pocos. Desconozco si la concesión por la que los poderes públicos autorizan a empresas privadas a gestionar autopistas las obliga a ofrecer unos mínimos de información veraz y útil en los carteles, o les permite informar de lo que consideren y como les apetezca.

Es más: desconozco si la señalización es competencia de la concesionaria (y ahí sí, mi guerra sería con Abertis) o de la administración propietaria de la infraestructura (lo cual sería aún más grave, porque insinuaría una cierta conexión de intereses que sólo de escribirla me empieza a oler mal el teclado). Pero sea cosa de uno u otro, hay ahí alguien faltando a su deber bien por una premeditación interesada y nauseabunda; bien por unos niveles de incompetencia que me cuesta creer que en verdad existan, incluso en España.

Y ahí, en la vaguedad de la frontera, en la indefinición de competencias, se sigue escondiendo y protegiendo una injusticia. Por eso, más de un año después, el conductor sólo puede ahorrarse los 30 últimos kilómetros de autopista si sabe de antemano que en esa salida encontrará la A-7. Y mientras, alguien sigue cobrando. Y luego les sorprenderá el día que todo esto explote…